viernes, 26 de febrero de 2016
AVISO IMPORTANTE
¿La razón?
Necesitaba cambiar de aires.
Sé que he estado mucho tiempo ausente y lo siento mucho, espero que con el nuevo blog todo vuelva a la normalidad. Este tiene muchos fantasmas dentro ya y necesito dejarlos atrás.
Así que si me queréis seguir leyendo, solamente tenéis que ir a este enlace: /http://incendiosdenieveentrecaricias.blogspot.com.es
¡Muchísimas gracias, personitas!
¡Os espero!
martes, 11 de agosto de 2015
Una bala perdida hecha a mi medida
Ausente como sólo él sabe ser, distraído como quien vive en las nubes, y ardiente como el fuego abrasador. Aunque en ocasiones sea solamente ceniza arrastrada por el viento. jueves, 26 de marzo de 2015
Perfección

martes, 6 de enero de 2015
Nunca, ahora y siempre

domingo, 21 de diciembre de 2014
Dieciséis días

viernes, 14 de noviembre de 2014
Tormenta y él
Los días pasan lentos, como las gotas que corretean por el cristal, silenciosas y tranquilas, sin darle importancia al tiempo. Ella sigue sin asimilar que de nuevo ha entrado en la amarga rutina de echarle de menos, de perderse en el silencio chirriante de no tenerle y de ahogarse en su propia lamentación. No lo ha perdido, pero se siente como si fuese así, ya que el simple hecho de no sentirle le provoca un vacío en el pecho que no tiene la intención de cesar. Y permanece, todos los días, mañana, tarde y noche, esperando oír su voz pronto. Y el dolor sigue ahí, el recuerdo de su mirada se ha clavado profundamente en su nuca, y no parece borrarse. Siempre lo encuentra en el mismo lugar.
Y sigue lloviendo. Y ella se deja empapar, quiere pactar con la lluvia el próximo día en que se reencontrará con él. Y las gotas cristalinas recorren ahora su rostro, intentando adentrarse en sus poros como lo consiguieron sus besos.
En ocasiones él es como la lluvia de mañana, mientras que ella es esa tormenta nocturna, estruendosa e impaciente.
viernes, 24 de octubre de 2014
Vacío
Todos tenemos un sueño por el que avanzamos día tras día. Un sueño grande, permanente, o a veces simplemente uno temporal, pasajero, como el deseo de que llegue el viernes o fin de mes, las vacaciones incluso. Un sueño, un objetivo que condiciona nuestras acciones. Pero en ocasiones tendemos a equivocarnos, a dejarnos llevar por espejismos, ideas engañosas que pretenden hacernos caer en medio del camino. Y en la mayoría de veces, caemos, caemos en la trampa de nuestra ingenuidad, de la maldad de los demás. Somos víctimas de nuestros propios pasos, hasta tal punto que podemos hundirnos con nuestras propias manos y enterrarnos excavando en nuestro túnel. jueves, 2 de octubre de 2014
Undécimo día sin ti.

martes, 16 de septiembre de 2014
Tres días.
